miércoles, 2 de abril de 2014

El día antes de irte.

Buenos días aventureros,

Normalmente, cuando nos hemos decidido por irnos a algún sitio a vivir en el extranjero es porque estamos bastante convencidos de ello. Hemos evaluado todas las posibilidades y es la que más nos ha convencido, y en la mayoría de los casos creemos que hemos elegido bien y que será lo mejor para nosotros

Normalmente, estas decisiones suelen provocar una montaña rusa de sentimientos. Es muy normal que tengamos momentos de euforia por imaginar qué nos espera en nuestro próximo destino, cómo será nuestra vida allí, a qué retos tendremos que enfrentarnos, y un sin fin de expectativas y esperanzas. Y a su vez, es muy normal que cuando hemos decidido irnos queremos que la fecha de partida llegue cuanto antes.

Pero por otra parte, también es muy normal sentir momentos de nostalgia por lo que dejamos atrás. Estos pensamientos se ven incrementados cuando la fecha se va a acercando cada vez más, hasta que la semana antes de irse llega a ser bastante inquietante (la incertidumbre es algo que no podemos controlar). 

Españoles expatriados



Y es que, todas las aventuras para empezar, por fuerza hay que pasar un primer día, que a su vez puede ser el más duro. No siempre es así, y depende de la persona. Pero es normal sentir miedo ante lo que desconocemos. Porque, aunque tengas todo muy decidido y meditado, tu sentido común siempre va a tirar de ti hacia atrás, para que no salgas de tu zona de confort (como vimos en otro post de ayuda a expatriados). 

Puede que este sentimiento dure los primeros días, o puede que no. Hay a gente que le produce tal adrenalina enfrentarse con retos nuevos que una vez pisan tierra ya se sienten en la mayor aventura de su vida y disfrutan de cada momento y cada acontecimiento. También hay personas que tardan más en adaptarse a nuevos entornos y situaciones.

En cualquiera de los casos, el momento de sentirse libre de esa nostalgia, antes o después llega para todos. Y sien tu caso no lo hace, deberías plantearte si lo mejor para ti es estar viviendo fuera de tu país, puesto que no olvidemos que nos vamos en busca de un futuro mejor, si no vas a vivir mejor no te compensa.

Una vez pasa el tiempo, como decimos, es normal sentirse cada vez mejor y más adaptado a nuestro nuevo sitio. Aunque los momentos morriñosos siempre pueden venir, pero siempre que estén dentro de algo normal, es un parte más del proceso.

La incertidumbre y malestar de antes de irte nadie te la va a quitar, ni aunque seas la persona con más ganas de irte del planeta. Pero esto es normal, es porque somos personas y tenemos sentimientos.

De hecho, en la conocida serie HIMYM explican este síntoma de una forma mucho más divertida, lo llaman el efecto "gafas de graduación". 

En cualquier caso, ánimo a todos los que se van. Nadie, ni tú, sabes cuánto durará esta aventura, se puede alargar como acortar. Así que disfruta de los momentos genuinos que te da la vida y verás como pronto todo pasa y está mucho más claro.

Feliz semana a todos, besos a montones.

=D

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